FOTOGRAFÍA NOCTURNA
por Deryk Baumgärtner
Para conseguir unas buenas fotografías nocturnas tan sólo necesitas un trípode, una cámara que permita ajustar la velocidad de exposición para más de 4 segundos y un disparador remoto por cable o infrarrojos (esto se puede sustituir por el temporizador de la cámara).
Si tienes una cámara analógica, es mejor usar un filtros con colores cálidos para que las fotos no salgan verdosas o amarillentas (suele suceder esto si la exposición es mayor de 8 segundos). Con una cámara digital no tendrás este problema.
Siguiente regla: No intentes hacer fotos nocturnas cuando esté completamente oscuro. La mayor parte del tiempo no hay luz suficiente como para conseguir buenas fotos (Excepción: cielos de grandes ciudades, escenarios con muchas luces, etc…)
Intenta hacer las fotos durante la comúnmente llamada “hora azul” porque hay luz suficiente como para conseguir buenos resultados. l

Siguiente: No uses la apertura (número f) más alta o más baja, usa una apertura media como 4 o 5.6 Haciendo esto reduces el halo de estrella alrededor de las luces que hace que se vean antinaturales. Esta también es una razón por la que es mejor sacar este tipo de fotos durante la hora azul; si la diferencia entre la oscuridad y las luces es muy grande dichas luces saldrán con esos halos estrellados a su alrededor como en el siguiente ejemplo

No uses los modos de prioridad de apertura o exposición de tu cámara; usa el modo manual y haz una serie de fotografías con apertura f4 o f5.6 y tiempo de exposición con 4, 6, 8, 10 y 15 segundos (con cámara digital) y una serie con 6, 10, 15, 20 y 30 segundos (con cámara analógica). Si tu cámara no permite tiempos de exposición mayores de 10 segundos, pon el modo B (Bulb) y usa un disparador remoto o temporizador.
Intenta esto unas cuantas veces al principio, después de un tiempo sabrás cual es la velocidad más apropiada para tus fotos nocturnas (dependiendo de la luz ambiental). Ahora y siempre es necesario que hagas una serie de 3 a 5 fotos para conseguir los mejores resultados. Si tu tienes algo de experiencia entonces intenta usar un filtro gris o color tabaco. Muchos fotógrafos creen que los filtros son sólo útiles durante el día 
A mi me encantan los filtros cokin, son baratos y muy simples de usar. Un ejemplo de fotografías nocturnas con filtros es la siguiente

Truco: Intenta hacer fotografias nocturnas con el cielo lleno de nubes. El contraste de los edificios delante del cielo queda mucho mejor que haciendo la misma foto en un día despejado sin ninguna nube. Haciendo esto conseguirás preciosas fotografías dramáticas. Por ejemplo la siguiente

Truco2: Seguro que alguna vez estas delante de un cielo precioso y te dirás a ti mismo: “hmm, está demasiado oscuro para conseguir algo decente”. Esto no es así, las lentes de la cámara en combinación con exposiciones largas ven las cosas mejor de lo que puede hacerlo el ojo humano.
La catedral de Colonia y el puente en la foto anterior están muy poco iluminados durante la noche, muchos no le darían una oportunidad a este escenario pero un trípode y 15 segundos de exposición muestran toda la belleza de esta fabulosa catedral.
Post-procesamiento en photoshop?
Si tienes una cámara digital, normalmente no es necesario editar las fotografías nocturnas, pero si quieres puedes enfocar tus fotos en photoshop.
Sin embargo el photoshop es una poderosa herramienta para los usuarios de cámaras analógicas ya que como se ha dicho antes si el tiempo de exposición es mayor de 8 segundos a veces las fotos se ven un poco amarillentas o verdosas.
Una herramienta útil en photoshop es el equilibrio de color y/o variaciones (Imagen/Ajustes/Equilibrio de color…)
Tan sólo necesitas reducir la línea verde o amarilla; inténtalo es realmente fácil.
Y estos son todos los secretos sobre la fotografía nocturna. Nada especial, todo el mundo puede hacerlo. Espero que este pequeño tutorial te ayude un poco a conseguir buenas fotografías.
FOTOGRAFÍA ULTRARRÁPIDA
Cuando necesitamos fotografiar objetos o personas que evolucionan a velocidades elevadas, las técnicas fotográficas de toma deben ceñirse a dos aspectos fundamentales:
a) La exposición deberá tener una velocidad con la cual se obtenga una imagen detenida del sujeto.
b) El momento en que debe efectuarse la toma debe detectarse mediante un sistema sensor automático, ya que el tiempo en que el objeto atraviesa el campo de encuadre puede ser muy breve.
Supongamos que debemos fotografiar un objeto en caída libre, cuya velocidad será de alrededor de 10 metros por segundo. Si lo tomáramos con una cámara cuyo obturador tuviera una velocidad de 1/1000 de segundo, en ese espacio de tiempo el objeto recorrerá:
10 metros = 1000 centímetros. En 1 milésima de segundo (velocidad de exposición), el objeto recorrerá 1 centímetro.
Si el objeto que cae es un piano que está a 20 metros nuestro, ese centímetro quizá no sea demasiado para que aparezca “movido”. Pero si el objeto es por ejemplo un dado, que cae a 15 cm de nuestra cámara, evidentemente se mostrará “movido” en la imagen fotográfica.
En los casos en que las velocidades de obturación de las máquinas fotográficas no alcancen a detener en la toma el movimiento de los objetos, generalmente se recurre al flash electrónico. De ellos, los que se utilizan en forma portátil (de zapata, barra o incorporados a las cámaras), tienen un sistema de regulación de la cantidad de luz que emiten, mediante el control del tiempo en que la lámpara de destello permanece encendida. Estos flashes utilizados en las mínimas potencias, pueden efectuar disparos de muy alta velocidad (por ejemplo 1/25000 de segundo). Al remitirnos a los ejemplos anteriores del piano o el dado que caen, diremos que fotografiados mediante un flash en ese período de tiempo de encendido, se desplazarán 0,04 centímetros (menos de medio milímetro), con lo cual la imagen obtenida aparecerá como detenida en ambos casos.
El otro problema crucial que se suscita apenas solucionamos el de la velocidad de exposición, es la forma en que disparamos el flash en el momento preciso: si fijamos la cámara fotográfica con su flash a un trípode, la ponemos en foco a 15 cm, y dejamos caer un dado a 15 cm y la disparamos, será una cuestión de suerte y de paciencia el poder obtener la fotografía del dado dentro del campo de encuadre (obviamos aquí los problemas inherentes a la fotometría de la toma).
Por esta cuestión es que diseñé y construí un equipo electrónico que detecta el paso del objeto y dispara el flash en ese instante. El sistema de detección puede ser un estrecho haz de luz, el cual al ser interrumpido por el paso del objeto es advertido por el equipo electrónico y comanda el flash para efectuar el disparo. Esto se produce tan rápido que el objeto es fotografiado justamente en el lugar en donde fue detectado. El equipo posee otra función con la cual cuando el objeto a fotografiar se encuentra interrumpiendo el haz de luz, el sistema detecta el momento en que el objeto deja de interrumpirlo, produciéndose el disparo de flash.
Habrá casos en los cuales no será conveniente fotografiar en el momento preciso en que se produce la detección, si no un breve instante después. Pongamos un ejemplo: debemos fotografiar una gota de un líquido en el momento en que al caer choca un objeto. Mediante este sistema electrónico podremos detectar el paso de la gota algunos centímetros por encima de donde se producirá la colisión, y mediante un sistema de retardo regulable, podremos fotografiar el instante requerido.
Este control de retardo, está diseñado en cinco pasos:
· de 1 a 10 (Sg
· de 10 (Sg a 100 (Sg
· de 100 (Sg a 1m (Sg
· de 1 m (Sg a 10 m (Sg
· de 10 m (Sg a 100 m (Sg
Cada paso con selecciones intermedias continuas. Esto da un amplio rango de precisión para seleccionar el momento en que queramos efectuar la toma.
El equipo podrá ser utilizado con otros tipos de sensores, por ejemplo con un sistema de sensor de proximidad. Esto es mediante la detección de un objeto metálico cualquiera que se quiera fotografiar al pasar a determinada distancia de este tipo de sensor (por ejemplo a menos de 5 cm). También se podrá utilizar un detector de sonido, el cual, ante una vibración sonora determinada (pudiéndose ajustar la sensibilidad) el sistema ordena el disparo.
Respecto a los sistemas de flash, diseñé, ya que los que se consiguen en el mercado no son tan rápidos, un equipo que produce disparos del orden de los 1/200.000 de Sg (0,000005 Sg).
MODIFICACIONES DEL PROCESO NEGATIVO COLOR
Cuando comencé con los ensayos en miras a modificar algunos aspectos del proceso color de negativos, partí de la concepción de que el sistema comercial está altamente “standarizado” y que para obtener la mayor rapidez del proceso, las grandes compañías fotográficas unificaron entre ellas el procedimiento de revelado, aumentando hasta un límite extremo las temperaturas y la concentración de agentes reveladores y antivelo.
Se obtuvieron resultados aceptables desde el punto de vista de la estructura y sensitometría de la imagen (curvas de densidad, contraste, latitud, grano, resolución, etc). No obstante, el sistema hace ver sus falencias cuando debemos fotografiar motivos donde, por ejemplo, el rango entre las altas y bajas luces es relativamente amplio (caso de las tomas fotográficas nocturnas, escenas soleadas en la ciudad con las sombras de los edificios, claros de sol entre vegetación en penumbra, etc). Estas limitaciones son difíciles de “digerir” por los fotógrafos que manipulamos material blanco y negro, máxime cuando hemos ensayado algunas de las diversas maneras que existen para revelar nuestros negativos. Podemos darle el carácter deseado a la imagen mediante la elección de los agentes reveladores, sus concentraciones, el modo de agitado, usando efectos compensadores, procesos de grano fino, control del contraste; o acudiendo a sistemas como el Zonal, que reúne aspectos de la fotometría, con los de proceso de revelado. En fin, una amplia gama de posibilidades de revelar la imagen latente blanco y negro, adaptando el proceso a lo que queramos traducir de la escena real.
¿Porqué entonces doblegarnos a no producir transformaciones en el proceso de revelado color actual, para adaptarlo a nuestras exigencias?.
¿Acaso el negativo color, no está compuesto por tres capas de emulsión fotosensible blanco y negro cuyo revelado determina la aparición de los colorantes?
¿Porqué no modificar a nuestro criterio, por ejemplo, la gama de valores que ostentan las capas de color del negativo, modificando sus curvas de densidad?.
Fue así como, partiendo desde muchos interrogantes y algunas certezas, pude obtener tras numerosos ensayos algunos resultados satisfactorios. No sólo en lo referente a la expansión de la latitud de la película para poder abarcar muy distintos niveles de iluminación en una escena, si no también, de producir sobre el negativo color diversos procesos antes sólo conseguidos en el material B&N o en película especial reversible color: la solarización, el efecto Sabattier, la línea Mackie, el forzado sin un aumento tan notorio del contraste y la granulación; o contrariamente, poder aumentar grandemente el contraste y/o la granulación.
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